miércoles, 24 de septiembre de 2014

Amín Abel... un ejemplo para siempre

Amín Abel... un ejemplo para siempre



Un día como hoy, hace 44 años, fue asesinado de la manera más vil, cobarde e inhumana un joven que pese a su poca edad, 28 años, había consagrado lo mejor de su juventud a la lucha por el bienestar de su pueblo, militando en una organización revolucionaria bajo la ideología marxista-leninista.  Los que encomendaron su  muerte y sus ejecutores no tomaron en cuenta el sentimiento religioso de nuestro pueblo ni el significado de la conmemoración de esta fecha dedicada a la Virgen de Las Mercedes.



Amín fue apresado el 16 de febrero de 1968 en la Sección de Arenoso, Provincia Duarte, enviado a La Victoria acusado junto a otros compañeros de realizar actividades revolucionarias entre los campesinos de la zona y los parceleros del Proyecto de la Reforma Agraria en Limón del Yuna. Su permanencia en la cárcel fue aprovechada para desarrollar su potencial como escritor; produjo varios documentos que eran leídos con avidez por muchos revolucionarios de la época; entre éstos sobresale el último titulado “Miedo”, se encuentra en las páginas 358.365 del libro “Políticos Presos” de Ramón Alberto Ferreras (El Chino). Narra sus vivencias en la cárcel y habla de la lucha que se desarrolla entre el interrogador y el interrogado, el torturador y el torturado, el verdugo y el fusilado. En síntesis,  el enfrentamiento del policía y el calié con el cuadro comunista o el revolucionario, para aseverar que es un enfrentamiento del miedo contra el miedo. Y llega a la conclusión de que si algún comunista o revolucionario dice que no ha sentido ni siente miedo demuestra que no es sincero o que no ha caído preso nunca; o no es revolucionario ni mucho menos comunista.
“Todos los reaccionarios, comenzando por los “tutumpotes” criollos y sus amos yanquis y terminado con sus policías y calieses sienten un miedo tremendo ante: El creciente aislamiento y debilidad del régimen balagueristaÖ.; el desarrollo poderoso de los comandos clandestinos; el despertar poderoso de las grandes masas campesinas; la división cada vez mayor dentro de las fuerzas armadas; por eso el miedo de los que interrogan es mayor que el de los interrogados y cuando torturan lo hacen con el temor de que los golpes ni las torturas sirven para detener la marcha revolucionaria”; analiza Amín en su artículo la situación de la época. 
 “América Latina Busca su Camino”,  su libro inconcluso tras su asesinato, publicado en noviembre de 1972. En el capítulo inconcluso analizaba las experiencias de la Revolución de Abril del 65 y la intervención norteamericana. Reafirmaba que Latinoamérica y cada país en particular tiene que elaborar su propia línea política revolucionaria, para poder orientar el destino de su pueblo. Promotor de la necesidad de aprender de las experiencias internacionales, aunque basados en la propia realidad y con miras a “construir nuestro propio camino”. “El Limpiabotas” es otra de sus obras.

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